Ya hace 15 años desde que se liberalizó el sector energético español, pero aún quedan muchos retos que afrontar. En la actualidad, la política energética de nuestro país viene dada principalmente por las directrices comunitarias y en este sentido la Unión Europea se ha planteado como objetivos prioritarios la seguridad de suministro, la eficiencia económica y la conservación medioambiental como factores clave para alcanzar un modelo energético sostenible. Éstos y otros temas se tratan en este reportaje en el que, además de las tradicionales fuentes nominales, se responde también en algunos casos desde fuentes corporativas, pues al peso de la RSE dentro del mismo se le une también la visión del negocio energético desde una óptica global.
La estrategia de la Unión Europea contra el cambio climático pasa por tres objetivos fijados para el 2020: reducir un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero, obtener el 20% de la energía de fuentes renovables y recortar el consumo de energía en un 20%. Unos objetivos que coinciden con el hecho de que el crecimiento de las ciudades y el desarrollo de las nuevas economías conllevarán un notable aumento de la demanda energética; de hecho, el sector estima que el consumo energético global crecerá un 40% entre 2009 y 2035. “Para garantizar que se podrá dar respuesta a esta demanda creciente de manera eficiente y segura, Schneider Electric apuesta por el desarrollo de las smart grids o redes de distribución inteligente. Establecer un sistema común de este tipo permitirá la interacción entre todos los actores de manera que pueda hacerse una gestión activa del suministro”, explica José Emilio Serra, director de Marketing y Comunicación para la Zona Ibérica de Schneider Electric.
En este punto, las smart grids se convierten en un elemento esencial para alcanzar las metas fijadas por la Unión Europea puesto que su principal característica es que permiten la distribución de electricidad desde los proveedores hasta los consumidores utilizando tecnología digital con el objetivo de ahorrar energía, reducir costes e incrementar la fiabilidad. En este sentido, son varios los proyectos de desarrollo de smart grids impulsados por Endesa, como por ejemplo el Proyecto Telegestión. “Se trata de un sistema de telegestión, pionero en España, que se implantará en el domicilio de los más de 13 millones de clientes de la compañía en el período 2010-2015 para sustituir los contadores eléctricos tradicionales. Esto ayudará a incentivar la eficiencia económica y la sostenibilidad del sistema eléctrico”, señalan fuentes de la compañía.
Junto a las innovaciones tecnológicas para garantizar la seguridad del suministro, las energías renovables son también una de las piezas clave para el sector de cara a cumplir los objetivos marcados por la Unión Europea. Además, al utilizar fuentes autóctonas de energías, las renovables se convierten en una de las principales herramientas que contribuyen a disminuir el riesgo asociado a la dependencia exterior. “Por esto y por su contribución a la reducción de emisiones y a la creación de un modelo energético más sostenible, las energías renovables están ganando importancia. En unos años, han pasado de ser marginales a suponer el pilar fundamental de la estructura energética del futuro. Se estima que en 25 años la generación será casi cuatro veces mayor que en la actualidad, llegando a suponer el 45% total de generación eléctrica”, añaden fuentes corporativas de Acciona.
Uno de los elementos cruciales en el uso de las energías renovables es conseguir que su necesario desarrollo y su mayor peso en la matriz energética no comprometa la competitividad general de la economía española. En este sentido, Iberdrola cree que “hay que diferenciar entre las diversas tecnologías renovables existentes en función de su grado de madurez, de cara a no disparar por encima de lo razonable los costes del sector y propiciar un sistema eléctrico eficiente y equilibrado”. Por ejemplo, la energía eólica en España produce en la actualidad el 16% de la electricidad y supone un 17% de todos los costes, mientras que las energías solares apor tan un 3% de la energía, pero ya representan el 13% de los costes globales del sistema.
No obstante, desde Sofos Energía aseguran que la reducción de costes para el desarrollo e implementación de proyectos de generación energética a par tir de energías renovables es un hecho ya tangible gracias a las inversiones que se están llevando a cabo en I+D+i. “Lo más importante para promover la implantación de las energías renovables pasa principalmente por el desarrollo de políticas de apoyo a estas fuentes energéticas porque al final son estas medidas las que decantan la balanza y las que permiten la implantación a gran escala de fuentes energéticas limpias”, reclama Juan Mayoral Villaitodo, director general de Sofos Energía.
En este punto Mónica Valero de Bernabé, directora de Comunicación de E.ON, considera que “tiene sentido haya una serie de primas en las energías renovables para fomentar su consumo, pero éstas no deben mantenerse para siempre sino que deben ir reduciéndose a medida que las tecnologías van madurando”.
Precisamente con el objetivo de no engrosar el déficit de tarifa crónico del sistema energético español y garantizar la seguridad en el suministro, las eléctricas apuestan por la utilización de un mix energético para hacer frente a la demanda. “Es necesario apostar de forma decidida por las energías renovables más maduras y rentables y asumir que para poder mantener la seguridad de suministro y unos costes competitivos es necesario seguir utilizando las diferentes fuentes de energía disponibles”, explican desde Endesa. En la misma línea, Mónica Valero de Bernabé, directora de Comunicación de E.ON, apunta que el objetivo más impor tante es: “Buscar una integración de todas las tecnologías con un mix energético equilibrado en el que no haya ninguna excluyente y podamos desarrollar un mercado que además ofrezca unas buenas posibilidades a nuestros consumidores finales”.
Es en este punto donde entran en juego las energías fósiles y nuclear. “Los productos petrolíferos suponen todavía el 50% del consumo de energía primaria de nuestro país, por lo que la función del Grupo CLH, que es la principal empresa de almacenamiento y transporte de combustibles de España, es muy relevante para garantizar la seguridad de suministro energético”, comenta José Luis López de Silanes, presidente del Grupo CLH.
Por su parte, el sector gasista también juega un papel muy importante en este mix energético de cara a garantizar la seguridad de suministro. Tal y como explicaErundino Neira, director de Recursos y RSC de Enagás, “el gas natural funciona cuando se le requiere para suministrar lo que falta al sistema, es decir hace de back up y su respuesta es inmediata. Además se trata de una energía limpia y segura que emite menos CO2 que el carbón o el petróleo”.
Las discrepancias llegan a la hora de hablar sobre el futuro de la energía nuclear. Mientras que para Juan Mayoral, director general de Sofos Energía, es necesario “marcar un horizonte claro, concreto y razonable, que permita poder prescindir de la energía nuclear, mejorar el balance medioambiental y minorizar el riesgo para la ciudadanía”, desde Iberdrola no opinan lo mismo. La compañía cree que “la energía nuclear es imprescindible, siempre que las centrales que utilizan esta tecnología cumplan con todos los requisitos de seguridad establecidos por los organismos competentes”.
El fomento de la eficiencia energética
La Directiva 2006/32/CE, sobre eficiencia del uso final de la energía y los servicios energéticos, establece que los estados miembros deberán tomar medidas razonables, practicables y rentables con el fin de conseguir un ahorro energético del 9% para el año 2016. No obstante, el Gobierno es pañol aprobó el Plan de Acción 2008-2012, enmarcado en la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012, que apunta un ahorro del 11% en el año 2012.
Con el firme propósito de cumplir los objetivos marcados, las compañías eléctricas trabajan desde hace tiempo en el fomento de la eficiencia energética entre sus clientes y la sociedad en general a través de consejos en las facturas o bien la puesta en marcha de webs específicas en internet.
Un trabajo de concienciación que también se traslada a los trabajadores de las compañías. Por ejemplo, el Grupo CLH ha iniciado la campaña “CLH Recicla” para fomentar el reciclaje. Tal y como explica su presidente, José Luis López de Silanes, “este proyecto ha permitido instalar contenedores para papel, plástico, pilas y otros materiales consumibles en los diferentes centros de trabajo, así como papeleras con diferentes compartimentos, para facilitar la recogida selectiva de residuos y su posterior reciclaje”.
Por su parte, Enagás se ha fijado como “objetivo de empresa reducir en un 10% las emisiones de CO2”. “Para ello también hemos creado un grupo de trabajo en el que participan todas las direcciones de la compañía implicadas para establecer las medidas y mediciones necesarias que nos permitan lograr nuestro objetivo”, comenta Erundino Neira, director de Recursos y RSC.
Más de mil millones de personas sin acceso a la electricidad
Reconociendo la importancia de la energía para el desarrollo sostenible, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha decidido proclamar el 2012 como Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos. En la actualidad 1.300 millones de personas no tienen acceso a electricidad y 2.700 millones no disponen de combustibles domésticos modernos. Conscientes de que garantizar el acceso a la energía es un requisito imprescindible para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las compañías energéticas llevan tiempo trabajando en ello.
Por ejemplo, Schneider Electric cuenta con el programa “BIP-BOP” que tiene como objetivo acercar la energía a las zonas más desfavorecidas” explica José Emilio Serra, director de Marketing y Comunicación para la Zona Ibérica. Por su parte, Iberdrola participa a través de sus filiales de distribución eléctrica en Brasil, en el programa “Luz para Todos”, el proyecto de electrificación de mayor envergadura impulsado por el Gobierno de dicho país. “Iberdrola no sólo se limita a conectar a la red a las zonas rurales y más empobrecidas de Brasil, sino que persigue sentar las bases para fomentar un desarrollo sostenible en esas áreas”, detallan fuentes corporativas.
En esta línea E.ON participa en el proyecto “Desertec, Industrial Initiative (DII)” que tiene como objetivos “intentar llevar electricidad al Norte de África, una zona que no tiene capacidad de desarrollo eléctrico, pero, sin embargo, tiene un enorme potencial. Además, este proyecto busca interconectar Europa y África a través de líneas de distribución y generación de energía renovable”, explica la directora de Comunicación, Mónica Valero.
De este modo, conseguir el acceso universal a la energía de forma sostenible, atender a la creciente demanda de forma segura y estable y reducir el impacto ambiental que produce la generación de la energía se convierten en los principales retos de futuro del sector. “Esto tiene numerosas implicaciones como la necesidad de impulsar las energías renovables con costes competitivos, programas de eficiencia energética, movilidad sostenible, sistemas de almacenamiento de energía, tecnologías que permitan capturar emisiones de CO2, desarrollar fórmulas innovadoras para aumentar la accesibilidad a la energía a las capas de población más desfavorecidas, etc.”, apuntan fuentes corporativas de Endesa.
Fuentes compromisorse