Investigadores de la UPV diseñan un nuevo sistema de lengua electrónica para evaluar, de una forma rápida y económica, la concentración de antioxidantes en zumos y frutas.
Investigadores del Centro de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM) y del Grupo CUINA de la Universitat Politècnica de València han diseñado un nuevo sistema de lengua electrónica que podría ser aplicado al análisis del poder antioxidante, y otros parámetros de calidad, de zumos, frutas y purés de frutas.
En los últimos años, las lenguas electrónicas se han convertido en una excelente alternativa a los métodos tradicionales de análisis para el control de calidad de los productos agroalimentarios. Mediante la utilización de técnicas electroquímicas, las lenguas electrónicas ayudan a clasificar in situ muestras de alimentos y cuantificar sus parámetros fisicoquímicos, de una forma rápida y económica.
El sistema de lengua electrónica diseñado por los investigadores de la UPV se basa en técnicas de voltametría y espectroscopía de impedancias y consta de una aplicación informática y un equipo electrónico de medida. Además, el software desarrollado permite no sólo la realización de ensayos, sino también el almacenamiento de los datos correspondientes a las medidas obtenidas.
Hasta el momento, los expertos de la UPV han validado la utilidad de este sistema en diferentes disoluciones de antioxidantes, en concreto ácidos cítrico, ascórbico (vitamina C) y málico, y en mezclas binarias, con unos resultados altamente satisfactorios. En concreto, se aplican unas señales eléctricas y se mide la respuesta de la disolución, de manera que se cuantifica la concentración de antioxidantes.
Los investigadores del IDM y el Grupo CUINA de la Universitat Politècnica de València trabajan actualmente en el estudio de la degradación de la vitamina C en zumos, basado en la aplicación de la lengua electrónica directamente a la evaluación del zumo de naranja.
Los científicos de la UPV han estudiado también la aplicación de este sistema de lengua electrónica, a nivel de laboratorio, para la detección de glifosato, un herbicida cuya aplicación está muy extendida en la agricultura, y para la monitorización de la calidad del agua de las depuradoras.
Este sistema se ha presentado en el marco del V Workshop on Sensors and Molecular Recognition, organizado por el IDM, en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (ETSIAMN) de la UPV.